14 de abril de 2013

La cerdita de moda!


Para los que no tiene niños, les dices que existen unos dibus cuya protagonista se llama Peppa Pig y te miran raro. Pero si se fijaran bien, se darían cuenta de que esta cerdita está por todos lados: hay tazas, paraguas, mochilas, camisetas.... y tartas!




Cayetana cumplía un añito y su madre quería algo tierno y divertido a la vez. Me encantó esa entrañable combinación  y lo hice lo mejor que supe pensando en esa celebración tan especial.

Me encanta la sencillez de estos personajes, con unos pocos trazos son muy expresivos y fue una gozada modelarlos en fondant. Creo que esa fue una de las razones por las que me incliné por este diseño más minimalista, sólo debía acompañar a los protagonistas.




Espero que os guste!

Un abrazo



11 de abril de 2013

100% princesa


Así imagino que es Ana después de lo que me contó su tía sobre ella, y de ver las fotos de su gran cumple princesil (toma ya palabra inventada!)

Ana cumplía 6 y le encantan las princesas Disney, pensábamos que una sola, pero no, le gustan todas las del elenco: desde Aurora hasta Mérida. Fue, según sus palabras textuales, "el mejor cumpleaños de su vida" porque hubo de todo: disfraces, pelucas, coronas, todos sus amiguitos, y la familia al completo acudió a celebrarlo por todo lo alto.




A mí, que ya sabéis que de vez en cuando me encanta hacer una tarta súper rosa y súper tierna, me encantó diseñar ésta. Me echó una mano su tía Teresa, que es todo dulzura además de una buena amiga, y entre las dos llegamos a la conclusión de que ningún detalle princesil estaría de más en esta tarta con brillos, corona, lazos y princesa al completo.

 
Fue muy divertido hacerla , realmente disfruté inventando y modelando fondant para que Teresa y Juan pudieran sorprender a su sobrina más que especial.


Espero que os guste!

Un abrazo

1 de abril de 2013

Rapunzel con Yolanda

 

 
No me he vuelto loca, os lo prometo. Lo del título tiene su lógica, os lo explico en un momento ^_^ ya veréis como no es una chalaura mía.
 
Tenía esta tarta pendiente de publicar en el blog desde... uf, noviembre! Me acuerdo muy bien porque fue para una niña muy especial que cumplió 6 añazos, toma ya, qué mayor está, y es que, como ella bien dice, ya va a Primaria, y eso es de niñas súper mayores.
 
Natalia es la hija de mi prima, fue el primer bebé que he visto crecer de cerca y como yo soy la más pequeña de toda la familia, para mí fue toda una novedad tenerla por casa con frecuencia. Recuerdo cómo me quedaba embobada mirándola mientras ella dormía en su carrito, tomando el solecito del invierno.
 
 
 
 
A pesar de su cercanía, no me he lanzado a hacerle una tarta para su cumple hasta este año porque Natalia es alérgica al huevo. Para sus padres (y para los que estamos cerca) ha sido todo un mundo nuevo que había que descubrir, es difícil al principio acostumbrarse a pensar en modo alérgico, porque hasta que no te toca no eres consciente de lo que supone: panes, chuches, zumos, batidos, cremas de cacao, quesos...
 




He experimentado bastante para poder hacer cosas que ella pudiera comer: galletas, magdalenas, rellenos... Pero no conseguía un bizcocho sin huevo que me convenciera hasta que probé hacerlo con harina Yolanda.  Y es que, en el mismo paquete viene una receta de bizocho que he podido adaptar para usarla con fondant (le puse algo más de harina normal para que fuera un poco más consistente). No queda todo lo perfecto que a mí me gusta, pero da buen resultado, por si alguien quiere probar.

Y así es como llegué a Rapunzel, su princesa preferida y a la que me enganché por su culpa (como me gustó ver Enredados!!). No había hecho nunca una tarta-muñeca y como podía elegir el diseño a mi gusto quise probar a ver qué me salía. A todos los invitados (grandes y pequeños) les llamó mucho la atención porque no se esperaban que la falda pudiera comerse, jejeje.

Véis como no estaba loca perdía?? El título tiene sentido.


Espero que os guste.

Un abrazo

4 de marzo de 2013

Tiempo de cambios

En los tiempos que vivimos, muchos de vosotros sabréis de lo que hablo cuando digo que llevo varios años sientiendo que no soy dueña de mi vida.

Mi pareja trabaja para una empresa grande, y siempre estamos pendientes de traslados. No podemos hacer planes a largo plazo porque no sabemos dónde estaremos el año que viene, y desde hace unos meses, todo es más incierto aún.

Así que en enero me planté, y me propuse dejar de esperar en casa (bueno, haciendo tartas, jeje) a que llegaran los cambios que tanto tiempo llevo anhelando. Me tomé en serio lo de buscar trabajo y he tenido la suerte de encontrarlo, así que ahora vuelvo a funcionar a turnos, vuelvo a tener semanas de locura con días de trabajo de tarde, de noche y de mañana, y dejo de tener tiempo para todo lo demás.

Me da mucha pena no poder hacer todas esas tartas en las que estáis pensando pedirme, será duro tener que deciros que no en la mayoría de ocasiones, pero sé que me entenderéis si os digo que necesito estar muy ocupada mientras todo lo que está en el aire toma su forma definitiva y nos permita por fin dejar de hacer miles de kilómetros cada mes y "poner el huevo" en algún sitio (que a estas alturas ya no nos importa donde sea).

Cuando eso ocurra, volveré pisando fuerte, os lo prometo. Tengo mil ideas en la cabeza, y muchos proyectos que iré preparando en mis largas noches despierta, porque los bizcochos, el chocolate y el fondant nunca van a quedar en segundo plano. Me gustaría poder dedicarme a la repostería creativa el día de mañana.

Así que esto no es un adiós, simplemente un aviso a navegantes de que ahora todo irá más lento, más "al salto la mata", como nos gusta decir en casa. Gracias a todos por el cariño y el apoyo que me habéis dado durante todo este tiempo, por el ánimo, las palabras bonitas y por hacerme sentir querida.

Un abrazo!

7 de enero de 2013

Spiderman!!

 
 
Aunque los que ya me conocéis sabéis de sobra que disfruto haciendo tartas de princesitas, Minnis Mouses y Pocoyoses, tengo que reconoceros que me ha encantado hacer este Spiderman para Alberto.
 

 
¿Por qué? Pues porque me he dado cuenta de que se pueden hacer tartas para niños a gusto de los niños y que no sean horriblemente feas. Viva Spiderman!


El día del cumple llovía mogollón, pero estoy convencida de que en casa de Alberto ni siquiera lo notaron, porque lo celebraron por todo lo alto con todos sus amiguitos y toda la familia.

Espero que os guste!

Un abrazo

30 de noviembre de 2012

Invasión de mariquitas!!!!

 
Llevo tiempo aplazando este post porque no sabía muy bien cómo contaros lo especial que fue esta tarta. Yo al principio no sabía que iba a serlo, me enteré cuando la cumpleañera ya había soplado las velas y ya no quedaban ni las migas del bizcocho.... 

 
 


Como ya muchos sabéis, lo de hacer tartas es una cosa que he llevado siempre en la sangre, las he hecho para multitud de ocasiones familiares y cumples de amigas, y el hecho de gente que no conozca de nada confíe en mí para participar en sus días especiales es algo que todavía no consigo asimilar.


Es el caso de esta familia gaditana porque a pesar de que sólo conozco personalmente a una pequeña representación de ella, todos y cada uno de sus miembros forman parte de este mundo maravilloso que se ha creado en torno a mis tartas. Sin verles soplar las velas a ninguno de ellos han hecho que  me sintiera testigo privilegiada de sus celebraciones (para ellos fueron dos tartas de lunares, el concierto de Juan Pardo, la cebrita Regulín, el triatleta comiendo tarta, varios cupcakes.....)



Y entonces fue cuando Gema me pidió una tarta con mariquitas para celebrar un cumpleaños de los que se tienen ganas de celebrar por todo lo alto. Con muchísimo cariño le hice este bichito dulce que completara su día especial y que fue volando hasta Cádiz capital para que todos lo disfrutaran. Cuando acabó el jolgorio y ya todos volvieron a casa, Gema tuvo el detalle de contarme lo maravilloso que había sido su día y cómo yo, desde la distancia, había contribuido a ello con mi labor.

Como ya te dije aquella noche, gracias por tantas palabras bonitas sobre mi trabajo. Personas como tú y tu familia hacéis que todo esto tenga sentido. Gracias de corazón.


Un abrazo

15 de noviembre de 2012

Mi corazón late como una taza de chocolate....

 
Qué adolescencia tan dura nos tocó vivir, todo el día inventando frases tan absurdas como esa.... Aaaay! (suspiro profundo), qué lejos quedaron los 15 años....
 
Últimamente mis amigas y yo hablamos mucho de eso. He sido la primera en casarme, y detrás vienen toooodas las demás. Llevamos desde las navidades del 2010 hablando de preparativos sin parar, jejeje, cuando no es por una es por otra, claro: haciendas, flores, vestidos, zapatos, menús, tartas....
 
Y de repente, alguien lo dice en voz alta, como si estuviera en la mente de todas y se convirtiera en la portavoz de todos nuestros pensamientos: "qué mayores somos...."
 
Ya sé que estar entre los 25 y los 30 no puede considerarse ser mayor en el grado en el que lo decimos, pero tenéis que entendernos: nos conocemos desde los 9 años, que se dice pronto! Nos hemos visto crecer y hemos estado presentes en los buenos y malos momentos de las demás, sin que faltara ni uno. Creo que hablo por todas diciendo que nos sentimos muy orgullosas de ello, y que siempre, siempre, haremos lo posible por que siga siendo así.

 
 

Y después de este rollo nostálgico ya os puedo contar que esta tarta de corazón taaaan mona y taaaaan coqueta no tiene nada que ver con esto, jejeje. Me la pidió Carima para su noche romántica con su marido, porque no tiene que ser ni aniversario ni San Valentín para cenar solitos a la luz de las velas, no? 

Por dentro, bizcocho de vainilla con buttercream de moka, qué rica estaba.... Todavía me relamo pensando en cómo rebañé el taper antes de fregarlo...

Espero que os guste!

Un abrazo