30 de mayo de 2011

Marchando una de estrellitas y corazones!

El mensaje que me llegó para el encargo fue: "una tarta redondita con colores alegres, y estrellitas y corazones".  Y que diga "felicidades abuela"

Y este que véis ha sido el resultado.




No se puede decir que no lleve colores, eh? y qué me decís de mis mini cortadores? Nadie puede resistirse a sus encantos... jejeje, yo la primera! Son tan pequeñitos y tan monos que hice un montón de estrellitas de más, y ahora me da pena tirarlas. Ahí están, en la encimera de mi cocina, mirándome cada vez que paso por allí.

El bizcocho fue a petición un súperbrownie rico rico bien borrachito y relleno de chocolate negro, igual que la tarta rockera, que por lo visto tuvo mucho éxito.



Vuelvo a agradecerle a Ezequiel la confianza que puso en mí para regalarle esta tarta a su madre (espero que le guste!), y a mi amiga Mercedes, que tanta publicidad me está haciendo en su círculo de amistades.


Un abrazo!

27 de mayo de 2011

Mi segundo encargo oficial y tó los disgustos que me dio

El lunes me hicieron mi segundo encargo!!!!!
No cabía en mí de la felicidad y la emoción!!! Me hace muy feliz que la gente confíe en mí para hacer un regalo así de personalizado, me da mucho respeto, pero me hace muy feliz!!!!
Y esta tarta me dio respeto desde el principio, las instrucciones fueron: una tarta en tono oscuro, con aire rockerilla y una guitarra, para un chico madurito. Ah, y mucho chocolate!! La verdad es que era la primera vez que me enfrentaba a una petición así, el resto de tartas las había hecho a mi aire, según mi gusto.

Todo iba genial hasta que lleguó la hora de forrar la tarta con el fondant previamente teñido de "negro" (se quedó en gris oscuro). Creo que fue de tanto amasar para que el color fuera uniforme, pero el caso es que la masa se quebraba cuando iba a colocarla. Lo intenté muchas veces, maldije todo lo que se me ocurrió, di un puñetazo en la encimera (que todavía me duele), lloré, pataleé y casi me tiro de los pelos por haber aceptado un encargo que no sabía si podía llevar a cabo....

Así que lo deje todo tal cual y me fui a la calle a comerme un helado. Para estos casos es lo mejor.

Cuando volví decidí hacerla azul, e improvisé un poco. Cuando la terminé esta mañana estaba satisfecha, pero... me parecía más de Hanna Montana que una tarta rockera! Parece ser que fue una percepción sólo mía, porque a mi amiga Mer (que fue quien me la encargó) le ha encantado, y me acaba de llamar para decirme que ha sido todo un éxito y que ya tenía otro encargo!!!! Felicidad absolutaaaaa!!!!!


Lo de la cervecita y el cigarrito
también formaba parte del encargo, eh?
No es que yo quiera poner al muchacho de borracho ni ná semejante, jejeje.


La guitarra y las estrellitas las hice de galleta porque sabía que la tarta iba a sufrir varios traslados no me fiaba de hacerlos sólo de fondant. Así además se pueden guardar las galletas pa comérselas luego.



Espero que os guste!!

3 de mayo de 2011

Deseando tener una excusa para hacer una tarta

Como estoy deseosa de que haya una ocasión para experimentar con el fondant, aproveché que una compañera de trabajo de Jose se casa este fin de semana (felicidades Tamara y Paco!).

Hacía tiempo que me había enamorado perdidamente de una tarta preciosísima que tiene Backerella en su blog. Es perfecta. Sencilla y perfecta. La mía no es que se parezca mucho, pero eso sí, si una cosa tengo clara es que de ilusiones se vive así que me puse a ello, con un par bien puesto! Y el resultado fue el siguiente:


Aunque no se parezcan mucho quedó tan tierna que era hasta mona.

Hice un súper brownie de chocolate negro y lo rellené de ganache de chocolate blanco, la cual tengo que mejorar porque aún no le he pillao el punto.




 No sabía qué ponerle por arriba, me parecía sosilla y se me ocurrió lo del "felicidades". Lo de las florecillas fue también por rellenar.




¡Qué feliz soy con mis nuevos mini cortadores!

Después del reportaje, la empaqueté y se la llevé a la oficina. Sólo por la ilusión que le hizo yo ya fui feliz.




Ojalá les salga todo perfecto este sábado, ¡enhorabuena chicos!


Espero que os guste.

Remix de tartas fondant

Abro esta entrada para hacer una recopilación de mis inicios en el mundo de la decoración de tartas con fondant.

El culpable de todo esto fue mi amigo Juanlu, sí, sí, tú tienes la culpa, ya lo sabes...

En septiembre del pasado 2010 hice un curso de esos intensivos con Megasilvita, en Rota, y cambió mi forma de ver este tipo de trabajos. Había hecho algunos intentos por mi cuenta pero no había quedado nada satisfecha, es más, pensé que nunca más tocaría el fondant. Decidí hacer el curso porque no quería quedarme con la curiosidad de ver cómo se trabaja, y cómo podían salir cosas tan bonitas de esas manos!!! Fue un sábado muy intensivo y de mucho calor, pero mereció la pena, aprendimos mucho y he podido aplicar lo que Silvia nos enseñó en mis tartas posteriores.



Todas felices con nuestras tartitas, jejejeje.

Os voy dejando las fotos de las tartas que he ido haciendo desde entonces. No han sido muy arriesgadas, empezaré con las complicaciones a partir de ahora, que ya tengo algo más de soltura y de herramientas para trabajar mejor (el repartidor de mensajería ya me conoce, cada dos por tres trae un pedido de material, jejeje).






Sé que las fotos no son mi fuerte, lo sé!! no me entiendo con la cámara, la luz, los fondos... y encima no sé hacer retoques! Qué de cosas me quedan por aprender...

Espero que os gusten!

Probando los moldes de minibundt

Hace unos años por Navidad, mis cuñados me regalaron una amplia colección de moldes de silicona: uno grande en forma de rosa, otro para cupcakes de corazón, otro para hacer bombones y el último para hacer hacer minibundts.

En los últimos tiempos he ido inclinándome por los moldes metálicos, principalmente por la fácil que resulta limpiarlos, y había aparcado un poco todos estos de silicona. Cuando los saqué para limpiar el armario me di cuenta de lo bonitos que son, así que me puse a buscar una receta sencillita, y este fue el resultado:




Les puse unos chips de chocolate a algunos.

A otros les puse unos trocitos de frutos del bosque desecados (los venden en Mercadona) y previamente remojados en licor (soy un poquito "bodacha").


Espero que os gusten!

20 de abril de 2011

La que no quería irse a Belfast....


Pues resulta que tengo una amiga bastante viajera que no quería irse a Belfast cuando le dieron la beca. Pero claro, con unos billetes de avión en la mano, una súper casa con "party room" y el que ella misma ha calificado como "el mejor trabajo que tendrá en su vida", cualquiera la trae ahora de vuelta... Me tiene un poco escamá, porque ya amenazó con no volver la otra vez que se fue...

Por compromisos familiares vino a visitarnos un fin de semana de abril, así que aproveché la ocasión y le hice una tarta que he bautizado como "Solete sonriente", jejeje, qué cursi soy! La pobre mía se queja del poco sol que tiene allá en Irlanda del Norte, así que le hice uno bien grande pá que se acordara de que en Sevilla siempre lo tenemos brillando (menos en Semana Santa, que pá no variar está lloviendo).

La verdad es que fue más difícil de lo que pensaba, me llevó mucho tiempo y muchos problemas forrar los rayos del sol, la próxima vez me lo plantearía de otra manera.

El centro del sol era un bizcocho de yogur de limón relleno de ganaché de chocolate con leche y los rayitos era un bizocho brownie (la receta es de Megasilvita) relleno con buttercream de fresa. Los cubrí ambos con un maravilloso frosting de Betty Crocker, porque los míos no tenían aún la consistencia necesaria. La verdad es que estos tarros me han salvado la vida en más de una ocasión. Siempre están listos para usar, tienen una textura genial y encima están riquísimos! El de chocolate negro tiene un toque trufado que me vuelve loca.


Yo los compro en Morrison's, el súper que hay en Gibraltar (una de las pocas ventajas de vivir en el sur del sur), y salen bastante bien de precio, unas 2,35 libras. Cunden mucho, al menos para cubrir y forrar dos bizcochos de 20 cm.






También aproveché la ocasión para regalarle a su hermano y a su cuñada una tartita para celebrar el bautizo de su retoño. Hice algo sencillito porque después de pasarme 3 horas con el solete estaba un poco hartita de fondant.





Espero que os gusten.

Un abrazo!

25 de marzo de 2011

Mi primera experiencia con el Red Velvet Cake

Síiiiiiiiiiii, por fin le eché valor y me puse con él.

Hacía tela de tiempo que quería experimentar con esta receta, primero por lo atractivo que resulta para la vista y segundo porque desde que estuve en Londres el pasado octubre y lo probé me quedé absolutamente enamorada de su sabor.

Debo confesaros que durante mi visita a la capital inglesa se despertó en mí el ansia viva de hacer pasteles, cupcakes, muffins, tartaletas de frutos rojos, donuts y toda cosa dulce que ponían en los infinitos escaparates londinenses. Como muestra de lo que veían mis ojos, os dejo el enlace de Hummingbird Bakery, en el barrio de Notting Hill  http://hummingbirdbakery.com/. No os morís de ganas por probar cualquiera de ellos??? Necesité un buen rato para salir de allí, entre hacer milquinientas fotos y elegir sólo uno para llevarme perfectamente empaquetado con su monísimo moñito y su correspondiente pegatinita a juego.... era todo taaaan perfecto....

Así que antes de ayer aquí estaba yo, con el maravilloso libro que ellos mismos vendían en su tienda (podéis verlo aquí) fabricando mi primer Red Velvet. El bizcocho en sí ha quedado bastante bien: jugosito, con su toque de sabor a cacao, con cuerpo pero sin ser pesado... peeero la crema de queso no me ha terminado de convencer, sé que es por mi pánico al azúcar así que no me quedó muy compacta. Probaré modificando las proporciones para conseguir un mejor resultado y echando azúcar glass a cascaporro, ¿qué le vamos a hacer?


mis cupcakes

minicake


aunque lo parezca, no tengo vampiros viviendo en casa 



Creo que usaré este tipo de bizcocho tan llamativo para alguna tarta decorada, quizás necesitaría más firmeza para grandes tartas, pero para alguna sencilla creo que irá bien tal cual.

Los ingredientes son:
  • 60gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 159gr de azúcar caster (yo le puse azúcar blanquilla de toa la vida)
  • 1 huevo
  • 10gr de cacao amargo en polvo (mmmmmh, qué rico)
  • 20ml de colorante alimenticio rojo (yo lo puse un poco a ojo, unas 2 cucharaditas de café)
  • 1/2 cdta de extracto de vainilla
  • 120ml de buttermilk (yo la hice casera cortando leche normal con limón)
  • 150gr de harina normal
  • 1/2 cdta de bicabonato
  • 1/2 cdta de vinagre
Para la crema:
  • 125gr de queso de untar
  • 50gr de mantequilla sin sal, también a temperatura ambiente (yo le pondría un poco más la siguiente vez)
  • 300gr de azúcar glass (ni por asomo, si le llego a poner toa esa azúcar, en vez de crema hubiese sío arena dulce.... creo que en total le puse unos 60 gr/70gr, hasta que la crema tuvo cuerpo)

  1. Precalentar el horno a 180ºC
  2. Batir en bol con las varillas eléctricas la mantequilla con el azúcar, hasta que tenga una textura uniforme.
  3. Añadir el huevo y volver a batir hasta que quede incorporado.
  4. En otro cacharro aparte mezclar el cacao, con el colorante y el extracto de vainilla hasta hacer una pasta terrosa. Añadir esta mezcla a la anterior.
  5. Ir añadiendo poco a poco la buttermilk y la harina, primero un poco de una, luego un poco de la otra y así hasta que se acabe.
  6. Preparar el molde o moldes según hagáis cupcakes o tartas y hornear. El tiempo va a depender de cada horno, lo que yo suelo hacer es esperar pacientemente 15/18minutos y pinchar con una brocheta en el centro, si sale limpia estarán listos. Si son cupcakes tardarán menos (unos 20/25min) y si es un molde más grande al menos 30min.
Según el libro, estas cantidades es para hacer unos 12 cupcakes, si se pretende hacer un súper pastel de varios pisos, yo recomendaría doblar las cantidades (también tardará más en el horno, claro está).

Para la crema:
  1. Batir la mantequilla hasta hacerla crema, e ir añadiendo azúcar hasta que se quede bastaste consistente, no sé muy bien como explicarlo: la crema resultante hace picos y no se cae, si levantas las varillas se queda todo pegado.
  2. Añadir el queso crema batiendo muy lentamente para que no licúe. Aquí hay que tener mucho cuidado porque si bates de más te cargas tó el experimento. Yo terminé de incorporar el queso con una espátula haciendo movimientos envolventes.
Ala! Ahora manos a la obra, que seguro que se os ha antojado probar!

Un abrazo.

Anamara.